Trastornos de la conducta alimentaria
Abordaje nutricional de los trastornos de la conducta alimentaria, con una mirada clínica, compasiva y sin juicios.

Los trastornos de la conducta alimentaria son condiciones de salud, no decisiones ni faltas de voluntad. Merecen un abordaje clínico, respetuoso y libre de culpa.
Acompaño el proceso de reconstruir una relación sana con la comida, idealmente en conjunto con el equipo de salud mental, respetando tu ritmo y tu seguridad.
Cómo te acompaño
Mirada sin juicios
Un espacio seguro, sin culpa ni listas de alimentos "prohibidos".
Abordaje en equipo
Trabajo coordinado con psicología y psiquiatría cuando corresponde.
Reconstruir la relación con la comida
Hacia una alimentación flexible y sostenible.
Acompañamiento a la familia
Orientación para quienes apoyan el proceso.
¿Es para vos?
Cómo trabajamos
Encuentro
Creamos un espacio seguro y entendemos tu historia.
Proceso
Avanzamos a tu ritmo, en coordinación con tu equipo.
Acompañamiento
Sostenemos el camino sin presión.
Lo que conviene saber
Un abordaje médico, no una dieta
La anorexia, la bulimia, el trastorno por atracón y el trastorno de evitación/restricción (ARFID) no se tratan con un plan de comidas: se tratan con un equipo. Mi papel como médica es cuidar el cuerpo mientras psicología y psiquiatría cuidan la mente — vigilar el corazón, los electrolitos, la densidad ósea, el ciclo menstrual y las consecuencias médicas de la restricción, las purgas o los atracones.
La renutrición se hace de forma gradual y supervisada, porque restaurar el peso demasiado rápido en una persona muy desnutrida puede ser peligroso (síndrome de realimentación). Y se hace sin pesar en voz alta, sin contar calorías frente al paciente y sin moralizar la comida.
Señales para consultar
Pérdida de peso rápida o cambios bruscos, miedo intenso a engordar, reglas rígidas con la comida, atracones con sensación de pérdida de control, vómitos o uso de laxantes, ejercicio compulsivo, evitar comer con otras personas, mareos, pérdida de la menstruación, pelo o uñas frágiles. En adolescentes, un estancamiento del crecimiento o del desarrollo también es una señal.
Consultar temprano cambia el pronóstico. No hace falta «estar muy mal» para pedir ayuda.
Cómo trabajo con el paciente y la familia
Coordino con psicología y psiquiatría, y cuando hace falta con pediatría o medicina interna. Con la familia definimos un lenguaje común: qué decir y qué no en la mesa, cómo acompañar sin vigilar, y cuándo una señal médica obliga a actuar. El objetivo no es un número en la balanza: es recuperar salud, función y una relación tranquila con la comida.
Lo que preguntan los pacientes
¿Atendés adolescentes?
Sí, en coordinación con la familia y con psicología. En adolescentes, la evaluación médica temprana es especialmente importante.
¿Voy a tener que pesarme en cada consulta?
Se monitorea el peso porque es un dato médico, pero se hace con cuidado: podés pedir no ver el número, y nunca se convierte en el centro de la consulta.
¿Trabajás con psicólogos?
Sí. El tratamiento de un TCA es interdisciplinario; si aún no tenés equipo, te ayudo a armarlo.
¿Qué pasa si el paciente no quiere venir?
Podemos empezar con una consulta con la familia para orientar los primeros pasos y reducir el conflicto en casa.
¿Es confidencial?
Completamente. Lo que se conversa en consulta queda entre el paciente, la familia cuando corresponde y el equipo tratante.
Hablemos de tu caso
Cada paciente es una historia distinta. Escribime por WhatsApp y con gusto coordinamos tu primera valoración.