Soporte nutricional clínico
Nutrición médica para pacientes hospitalizados y ambulatorios — incluyendo terapia enteral y parenteral — cuando comer normalmente no es suficiente o no es posible.

El soporte nutricional clínico es el corazón de mi práctica. Cuando una enfermedad, una cirugía o un tratamiento comprometen la capacidad de alimentarse, el cuerpo necesita un plan diseñado con criterio médico — no una dieta genérica.
Coordino soporte nutricional a nivel institucional desde 2014, y ese mismo rigor lo llevo a cada paciente: cálculo de requerimientos, vía de administración adecuada y ajuste según la evolución clínica y de laboratorio.
Cómo te acompaño
Valoración del estado nutricional
Tamizaje de riesgo, composición corporal y cálculo de requerimientos energético-proteicos.
Nutrición enteral
Diseño de fórmulas y pautas para alimentación por sonda cuando la vía oral no alcanza.
Nutrición parenteral
Soporte intravenoso para cuando el tubo digestivo no puede usarse, con monitoreo cercano.
Seguimiento y ajuste
Revisión de tolerancia, laboratorios y metas, con cambios oportunos al plan.
¿Es para vos?
Cómo trabajamos
Valoración
Revisamos historia clínica, laboratorios y estado nutricional actual.
Plan
Definimos vía, fórmula y metas, en coordinación con tu equipo médico.
Seguimiento
Ajustamos según tu tolerancia y evolución, con acceso directo por WhatsApp.
Lo que conviene saber
Qué es el soporte nutricional y cuándo se necesita
Cuando una persona no puede, no debe o no logra comer lo suficiente por la boca, el cuerpo empieza a gastar sus reservas: primero grasa, después músculo. En una hospitalización, una cirugía mayor, un tratamiento oncológico o una enfermedad digestiva, ese desgaste no es un detalle — retrasa la recuperación, aumenta las infecciones y alarga la estancia. El soporte nutricional es la rama de la medicina que evita que eso pase.
Existen dos vías. La nutrición enteral usa el tubo digestivo a través de una sonda (nasogástrica, gastrostomía o yeyunostomía) con fórmulas diseñadas para cada condición. La nutrición parenteral entrega los nutrientes directamente en la vena cuando el intestino no puede usarse. Elegir la vía, la fórmula, el volumen y el ritmo es una decisión médica que se revisa a diario según laboratorios, tolerancia y evolución.
Mi experiencia con nutrición artificial
Desde 2014 coordino el soporte nutricional institucional del Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, uno de los tres hospitales nacionales de la CCSS, y atiendo pacientes ahí como médica asistente desde 2008. Eso significa años de decisiones diarias sobre sondas, fórmulas, nutrición parenteral, síndrome de realimentación e interacciones entre fármacos y nutrientes — en cuidados intensivos, cirugía, oncología y medicina interna.
En la consulta privada traslado esa misma rigurosidad a tu caso: reviso tu expediente, tus medicamentos y tus laboratorios, coordino con tu médico tratante y defino un plan que se puede ejecutar en el hospital o en tu casa, con los ajustes que hagan falta semana a semana.
Nutrición por sonda en casa: cómo lo hacemos
Muchas familias reciben una sonda al alta y ninguna instrucción clara. En consulta definimos la fórmula y el horario, enseñamos la técnica de administración e higiene, anticipamos los problemas frecuentes — diarrea, estreñimiento, reflujo, obstrucción de la sonda — y establecemos qué señales obligan a llamar. También revisamos cómo dar los medicamentos por la sonda sin que pierdan efecto ni la tapen.
El seguimiento es cercano: peso, tolerancia, laboratorios y ajustes por WhatsApp entre controles, para que la sonda sea una herramienta y no una fuente de angustia.
Lo que preguntan los pacientes
¿Qué diferencia hay entre nutrición enteral y parenteral?
La enteral usa el intestino (por sonda); la parenteral va directo a la vena cuando el intestino no puede usarse. Siempre que el tubo digestivo funcione, la enteral es la primera opción: es más fisiológica y tiene menos complicaciones.
¿Atendés pacientes hospitalizados en clínicas privadas?
Sí. Coordino con el médico tratante y el equipo del hospital para definir e iniciar el soporte, y doy seguimiento durante la estancia y después del alta.
¿Cuánto tiempo se puede tener una sonda de alimentación?
Depende de la causa. Una nasogástrica se usa semanas; una gastrostomía puede mantenerse meses o años con cuidados básicos. En cada control evaluamos si sigue siendo necesaria.
¿Qué es el síndrome de realimentación?
Una descompensación de electrolitos que puede ocurrir al volver a alimentar a alguien muy desnutrido demasiado rápido. Se previene iniciando lento, con suplementación y laboratorios de control — por eso el inicio del soporte es una decisión médica.
¿Cómo se agenda una valoración?
Por WhatsApp o con el calendario de la página. Traé el expediente, la lista de medicamentos y los laboratorios recientes; si la persona está hospitalizada, coordinamos con el hospital.
Hablemos de tu caso
Cada paciente es una historia distinta. Escribime por WhatsApp y con gusto coordinamos tu primera valoración.