Enfermedades crónicas
Manejo metabólico-nutricional de obesidad, diabetes, hipertensión, dislipidemias, enfermedad renal y enfermedad hepática, con seguimiento médico real.

Las enfermedades crónicas no se resuelven con una dieta de moda. Requieren un plan sostenible, ajustado a tus laboratorios, tus medicamentos y tu vida real.
Como médica y nutricionista, leo tus exámenes y reviso las interacciones entre lo que comés y lo que tomás — algo que una dieta genérica nunca contempla.
Cómo te acompaño
Diabetes y resistencia a la insulina
Planes para estabilizar la glucosa sin renunciar a comer rico.
Hipertensión y dislipidemias
Estrategias prácticas para presión y colesterol, más allá de "baje la sal".
Enfermedad renal
Ajuste de proteína, potasio, fósforo y sodio según tu etapa.
Obesidad y composición corporal
Pérdida de grasa sostenible con seguimiento médico, sin rebote.
¿Es para vos?
Cómo trabajamos
Diagnóstico
Revisamos laboratorios, medicamentos y hábitos.
Plan
Construimos un plan medible y realista.
Evolución
Ajustamos según tus resultados y tu vida.
Lo que conviene saber
Cuando la comida es parte del tratamiento
En diabetes, hipertensión, enfermedad renal, dislipidemia, hígado graso u obesidad, lo que comés cambia los laboratorios tanto como un medicamento. Pero las dietas genéricas fallan porque no consideran los fármacos que tomás, tus otras condiciones, tu trabajo ni lo que de verdad podés sostener. Un plan que no se puede cumplir no es un plan.
Como médica reviso el cuadro completo — diagnósticos, medicamentos, laboratorios, síntomas — y diseño cambios que se integran a tu vida real, con metas medibles: glicemia, presión, creatinina, lípidos, peso y, sobre todo, cómo te sentís.
Enfermedad renal y hepática: donde más importa el detalle
En la enfermedad renal crónica, la cantidad y el tipo de proteína, el potasio, el fósforo y el sodio se ajustan según la etapa y según si hay diálisis; un consejo válido en etapa 3 puede ser dañino en diálisis. En cirrosis e hígado graso, el mito de «comer poca proteína» perjudica: la mayoría de estos pacientes necesita más proteína y bien repartida, no menos.
Estos ajustes se hacen con laboratorios en la mano y en coordinación con tu nefrólogo o gastroenterólogo. Es exactamente el tipo de caso donde la formación médica marca la diferencia.
Medicamentos y nutrientes: la interacción que nadie revisa
Metformina y vitamina B12, diuréticos y potasio, levotiroxina y el desayuno, anticoagulantes y vegetales verdes, inhibidores de bomba de protones y hierro o magnesio: las interacciones entre fármacos y nutrientes son frecuentes y casi nunca se conversan. En cada consulta reviso tu lista de medicamentos y ajusto horarios y alimentos para que el tratamiento funcione mejor.
El seguimiento es a tu ritmo: controles presenciales o virtuales y acceso directo por WhatsApp para dudas entre citas.
Lo que preguntan los pacientes
¿Tengo que dejar los carbohidratos si tengo diabetes?
No. Se ajustan cantidad, tipo y distribución, no se eliminan. La meta es una glicemia estable con una alimentación que podás sostener por años.
¿Con enfermedad renal debo comer menos proteína?
Depende de la etapa y de si hay diálisis. En etapas tempranas se modera; en diálisis suele necesitarse más. Se define con tus laboratorios y con tu nefrólogo.
¿Revisás mis medicamentos?
Sí, en cada consulta. Ajusto horarios y alimentos según las interacciones con tus fármacos y coordino con tu médico tratante si algo debe cambiar.
¿Cada cuánto son los controles?
Al inicio cada 2-4 semanas; después según tus metas y laboratorios. Entre controles tenés acceso directo por WhatsApp.
¿Atendés hígado graso?
Sí. El hígado graso responde muy bien a cambios de alimentación y actividad; el plan se ajusta a tus laboratorios y a tu ultrasonido de control.
Hablemos de tu caso
Cada paciente es una historia distinta. Escribime por WhatsApp y con gusto coordinamos tu primera valoración.