Servicio 02

Cuidados paliativos

Acompañamiento nutricional digno y centrado en el confort, que prioriza la calidad de vida del paciente y de su familia.

Cuidados paliativos — Dra. Paola Sánchez Corrales
Confort y dignidad · orientación a la familia

En cuidados paliativos la meta cambia: ya no se trata de corregir cada número, sino de cuidar el bienestar. La nutrición se vuelve una herramienta de confort, no una fuente de angustia.

Trabajo de la mano con el paciente y su familia para tomar decisiones realistas y compasivas sobre la alimentación, respetando los deseos de la persona en cada etapa.

Qué incluye

Cómo te acompaño

Confort por encima de metas rígidas

Ajustamos expectativas para evitar sufrimiento innecesario alrededor de la comida.

Acompañamiento a la familia

Orientación clara para los cuidadores sobre qué esperar y cómo ayudar.

Manejo de síntomas

Estrategias para náuseas, saciedad temprana, boca seca y pérdida de apetito.

Decisiones informadas

Conversaciones honestas sobre hidratación y soporte en etapas avanzadas.

Para quién es

¿Es para vos?

El proceso

Cómo trabajamos

Escucha

Entendemos la situación, los síntomas y los deseos del paciente.

Plan de confort

Definimos una estrategia realista centrada en el bienestar.

Acompañamiento

Estamos disponibles para la familia en cada cambio.

A fondo

Lo que conviene saber

Nutrir sin obligar: el objetivo cambia

En una enfermedad avanzada, la nutrición deja de perseguir un peso o un laboratorio y pasa a perseguir bienestar. La pregunta ya no es cuántas calorías, sino qué le da placer, qué le cae bien y qué le devuelve un rato de normalidad a la mesa. Ese cambio de objetivo alivia a la familia tanto como al paciente, porque el «tiene que comer» deja de ser una batalla diaria.

Eso no significa dejar de hacer nada: significa hacer lo correcto para la etapa. Pequeñas porciones frecuentes, texturas adaptadas, manejo de náusea, boca seca, estreñimiento y saciedad temprana, y suplementación solo cuando aporta algo real.

Sondas y nutrición artificial al final de la vida

Una de las decisiones más difíciles para una familia es si iniciar, mantener o retirar una sonda o una nutrición parenteral. La evidencia es clara en que, en las últimas semanas de vida, la nutrición artificial rara vez prolonga la vida o mejora el confort, y puede añadir molestias. Pero cada caso es distinto, y la decisión pertenece al paciente y a su familia con información honesta.

Mi papel es explicar con claridad qué se puede esperar de cada opción, coordinar con el equipo de cuidados paliativos y el médico tratante, y acompañar la decisión que se tome — sin juicios y sin apurar.

Cómo acompaño a la familia

Los cuidadores cargan con la comida y con la culpa. En consulta les doy herramientas concretas: qué ofrecer, cuándo, cómo presentarlo, qué síntomas se pueden aliviar con cambios simples y cuáles necesitan medicación. También hablamos de ellos — de descansar, de pedir ayuda y de no medir el amor en cucharadas.

Atiendo en consultorio y, cuando el paciente no puede trasladarse, coordino la valoración con la familia y el equipo tratante para que las indicaciones lleguen igual.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan los pacientes

¿Es normal que deje de comer?

Sí. La pérdida de apetito es parte natural de la enfermedad avanzada y no significa que la persona 'se esté rindiendo'. Forzar suele generar náusea y angustia; adaptar es más útil.

¿Sirven los suplementos nutricionales en paliativos?

A veces, si el paciente los tolera y los disfruta. No mejoran la supervivencia por sí solos; los indico cuando aportan comodidad o energía real, no por costumbre.

¿Se debe poner una sonda?

Depende de la etapa, del pronóstico y de los deseos del paciente. Lo conversamos con información clara y con el equipo tratante; no hay una respuesta única.

¿Trabajás con el equipo de cuidados paliativos?

Sí. Coordino con médicos, enfermería y psicología para que la nutrición vaya en la misma línea que el resto del plan de confort.

¿Podés atender si el paciente no puede salir de casa?

Coordinamos una valoración con la familia y el equipo tratante, con indicaciones escritas y seguimiento por WhatsApp.

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Cada paciente es una historia distinta. Escribime por WhatsApp y con gusto coordinamos tu primera valoración.